Hoy tenía pensado dedicar unas palabras a las “tremendas facilidades” (entiéndase con ironía) que nos está poniendo éste nuestro ayuntamiento en la tramitación de las licencias municipales, pero he decidido no dedicar un solo pensamiento a ese tema (hasta nuevo aviso, claro está).

En cambio mis palabras estarán dedicadas hoy a todas esas mujeres valientes que se reinventan cada día, que disfrutan cada momento, saboreándolo como si fuera el último Esas que son capaces de empatizar con otras mujeres en lugar de rivalizar con ellas y que celebran ser cíclicas honrando su cuerpo con la entrega que se merece.

Para aquellas niñas intrépidas que juegan a ser astronauta, que no llevan pendientes, que prefieren pantalones en lugar de vestido porque así se corre mejor. Esas que son capaces de bailar Rock and Roll olvidándose de que Peppa Pig existe y que sueñan moverse al ritmo del viento para poder llegar muy lejos.

Para todas aquellas madres locas que entregan su vida a sus hijos, pero no sus almas, que no se quedan con la primera opinión, ni con lo de que “es lo que se ha hecho toda la vida”. Esas que regalan a sus hijos experiencias en lugar de cosas materiales y que no olvidan que para ser madres han tenido que ser hijas primero.

Para aquellas abuelas diferentes, que dan gracias a la vida por poder vivirla, que no se pierden una obra de teatro de su nieta y son capaces de reír hasta la extenuación recordando viejos tiempos. Esas que mantienen las tradiciones, pero que no dudan a la hora de ponerse una peluca para celebrar el Carnaval.

¡¡PARA VOSOTRAS, MUJERES, FELIZ SEMANA!!